La enfermera de Urgencia del IST, Ivonne García, dirige la práctica de la maniobra Heimlisch que realizan dos garzones con el muñeco destinado a la instrucción.
Un aspecto de los asistentes al taller realizado en el IST en Viña del Mar el dia 25 de noviembre.
Gabriel Lara, garzón del restorán San Marcos.
Pedro Briceño, garzón del restorán Samoiedo.
Dos garzones practican la resucitacion cardio-pulmonar con el muñeco, dirigidos por la enfermera del IST.
Noticias IST
GARZONES DE VIÑA DEL MAR Y VALPARAISO APRENDEN TÉCNICAS DE RESUCITACION Y MANIOBRAS PARA SALVAR VIDAS
26 de Noviembre de 2009
Garzones de los restoranes y hoteles de Viña del Mar y Valparaíso aprendieron en el IST las maniobras de urgencia necesarias para enfrentar con éxito las emergencias por atragantamiento y paro cardíaco.
Los talleres fueron realizados por enfermeras de urgencia del Instituto, especializadas en técnicas de resucitación (RCP), las que también enseñaron a los garzones a realizar la maniobra Heimlisch para liberar las vías respiratorias en caso de obstrucciones.
La iniciativa del IST fue muy bien valorada por los participantes y los establecimientos donde laboran, ya que aportó conocimientos de utilidad para quienes laboran en la industria del turismo y la gastronomía. Gabriel Lara, garzón del restorán San Marcos de Viña, contó que ya ha vivido dos emergencias con clientes: “Me ha tocado socorrer a una anciana y otra vez a un hombre, sacando con los dedos lo que tenían atorado en la garganta. Este curso es muy bueno para nosotros, las explicaciones de la enfermera fueron claras y precisas, y como se usa un muñeco, uno puede practicar directamente”, señaló.
Por su parte, Victor Ortiz, garzón del restorán Delicias del Mar de Viña, comentó: “Fue un curso estupendo y esencial para uno, pues siempre puede ocurrirle algo a los clientes. A mi no me ha tocado, pero ahora me siento preparado para estos casos. Saber esto es parte de la calidad de nuestros servicios”.
Asimismo, Pedro Briceño, garzón del tradicional Samoiedo, recuerda que una vez auxilió a un compañero asfixiado comiendo maní: “Ninguno sabía cómo hacerlo, le pegamos en la espalda y nos costó mucho tomarlo pues era muy grande. El curso es espectacular para nosotros, pues también atendemos mucha gente mayor, y esto nos da confianza en lo que uno puede hacer para salvar a alguien”.
Rodrigo Fernández, prevencionista IST a cargo del curso, señaló que las invitaciones entregadas fueron muy bien acogidas por la industria turística local, lo que se tradujo en una concurrencia diaria de veinte garzones, no obstante lo temprano de la hora: “Con estos cursos los preparamos para enfrentar emergencias, donde lo que se hace en los primeros minutos es crítico para salvar una vida, mientras llega una ambulancia. También estamos dictando cursos de este tipo para los conductores de autobuses de la zona, ya que es frecuente que ocurran emergencias con pasajeros, en especial en casos de accidentes”, explicó.
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